Emprender un negocio es un proceso meticuloso en el que estarás expuesto a un constante aprendizaje. Algunas veces tomarás buenas decisiones y otras no.

Esos errores irán forjando tu carácter como nuevo empresario en base a la experiencia de qué debe hacer y qué no.

Tú tendrás la última decisión de si tomarás el camino del emprendimiento o no.

Paso inicial antes de emprender un negocio

Cada emprendedor forja su camino, pero siempre es importante tener en claro el paso inicial antes de emprender un negocio.

El modelo de negocio

No vas a emprender a ciegas, necesitas una hoja de ruta. Un modelo de negocio anclado a una estrategia que defina claramente qué quieres hacer y cómo lo vas a lograr.

Esa estrategia está anclada a objetivos, a corto, mediano y largo plazo. Cada uno contribuye al desarrollo inicial de tu negocio.

Objetivos que se cumplen, son indicios de que tu hoja de ruta de está llevando por buen camino. Aquellos que no, tienes la oportunidad para corregirlos a tiempo y enfocarlos a lo que quieres lograr.

Tu estrategia es vital en este sentido. Pues te permitirá plasmar en papel todo lo que quieras hacer. Y es desde ese elemento donde debes indagar, hacer tu investigación de mercado y probar que tu negocio puede funcionar.

Si durante ese proceso de búsqueda, aprendizaje y comprobación de hipótesis algo no funciona, replanteáte tus objetivos. Tu negocio no ha muerto, solo ha tomado una ruta secundaria en búsqueda de la adecuada oportunidad.

Qué debes responder antes de diseñar tu modelo de negocio

No te irás de bruces. Tampoco tomarás una decisión a la ligera.

Tu modelo de negocio estará sustentado bajo una exhaustiva investigación. En ese proceso, deberás dar respuesta a algunos cuestionamiento muy importantes.

¿Cuál es su propuesta de valor? 

Aquí responderás qué es eso que tu negocio dará a sus potenciales clientes adicional que lo diferencia de la competencia.

¿Qué problemas solucionará y cómo lo hará?

Los clientes quieren soluciones simples y concretas. Aquí responderás cómo tu negocio ayudará a esas personas a hacer sus vidas más fáciles y si explica la forma en cómo lo logrará, mejor.

Define tu mercado

Existe un público potencial al que quieres dirigirte. Selecciónalo, segméntalo por categorías, divídelos según gustos, comportamiento, raza, edad, sexo y criterio. Luego define a ese potencial cliente hasta encontrar un arquetipo adecuado.

Esa persona que es el potencial comprador. Cuando tengas toda esa información precisada, dirige todo tu arsenal publicitario y de contenido hacía él para atraerlo y convertirlo.

¿Cuáles retos tendrá tu negocio?

Todo negocio nace con riesgos asociados. Aquellos retos que pudieran hacer de su desarrollo un poco difícil. Plantéate los diferentes escenarios, desde el menos drástico hasta el más apocalíptico al que se pudiera enfrentar.

Cuando lo hagas, diseña una hoja de ruta en cuanto a su abordaje y posibles soluciones. Haz lo mismo para los buenos momentos.

Define tus productos o servicios 

Venderás algo, sea un producto o servicio. Tómate el tiempo para definirlos, entenderlo. Diseña su estrategia de impulso y comercialización. Qué características quieres resaltar más de ellos y cuáles no.

Promoción e impulso

Tu negocio necesitará ser impulsado por diferentes canales, sean digitales o convencionales.

Según tu público y el sector en donde quieras emprender, será necesario hacer la promoción adecuada. Nada que no se muestre, difícilmente logrará vender.


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[Información e imágenes tomadas de planemprendedor.co]

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