La correcta dirección de equipos de trabajo se demuestra en el surgimiento de alguna eventual crisis que ponga en juego el destino de un grupo y posiblemente de toda la organización en la que todos desarrollan un trabajo.

Aquí los niveles de liderazgo pueden ser sometidos a una prueba sin cuartel para determinar las fortaleza del individuo a cargo que busca guiar a sus equipos de trabajo a un buen puerto y no morir en el intento por mantenerse a flote.

Una crisis puede presentarse en cualquier momento, por la toma de malas decisiones o por la falta de previsión y proyección que diera claridad referente a los riesgos y eventuales problemas de una organización.

Es en ese momento donde todas las personas incluidas en cada grupo de trabajo deben esforzarse por salir adelante pero para lograrlo necesitan de un liderazgo efectivo que les brinde la guía y una luz lo suficientemente brillante para llegar al final del túnel y salvarse de una muerte repentina.

Dirección de equipos de trabajo en tiempos difíciles

Ante la crisis lo importante es la calma. No puedes tomar decisiones en base a una emoción y mucho menos bajo el calor de un momento adverso.

Si eres sometido a la presión de una solución rápida para llegar a un consenso entre las partes afectadas, lo mejor es salir de ese lugar, tomarse el tiempo, analizar todas las variables para que luego no te arrepientas de haber tomado una mala decisión apresurada.

Si buscas una salida para entender lo que pasa, hazte las siguientes preguntas que pueden brindarte un mejor panorama de tu realidad adversa:

  • ¿Por qué esta sucediendo esto ahora?
  • ¿Qué lo causa?
  • ¿Dondé comenzó?
  • ¿Cuándo comenzó?
  • ¿Cuáles alternativas se tienen para disminuir o eliminar el impacto?

Cuestionarte sobre una situación puede ayudarte a encontrar alguna solución. No te presiones, toma calma y empieza a pensar en pro de la solución y en cómo tu equipo puede ayudar para salir al paso de la adversidad.

Claro, se supone que un equipo de trabajo debe estar compuesto por profesionales de alto desempeño, con cualidades suficiente que les permita diseñar las estrategias para concebir las herramientas que les permita solventar su crisis.

En el caso de que no cuentes con un equipo capaz de salir adelante frente al problema, lo mejor es que selecciones a aquellas personas que consideres pueden ayudarte a encontrar una solución.

Realizar una búsqueda exhaustiva sobre los supuestos orígenes del problema, plantea hipótesis sobre qué lo causó, determina si existe una prehistoria que haya permitido su surgimiento sin que te dieras cuenta para hallar su verdadera raíz y desde ahí comienza a elaborar una estrategia de solución.

Al encontrar el origen de todo el problema, comienza a comprobar la factibilidad de tus hipótesis y descarta aquellas que no concuerden o no brinden información relevante en tu búsqueda de solución.

Concéntrate luego en las opciones que tienes para lograr la resolución del problema para encontrar la que menos impacto tendrá sobre tu equipo de trabajo u organización.

Tras todo ese proceso podrás hallar la forma de salir de tu crisis pero con un punto a tu favor: el aprendizaje obtenido que te podrá ayudar a estructurar un mejor plan de ataque para abordar cualquier problema que en el futuro pueda volver a influir en tus equipos de trabajo.

[Información e imágenes tomadas de planemprendedor.co]

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